Historia de La Fuente a través de fotos, articulos y gráfica.

jueves, 6 de septiembre de 2018

Nota del libro Rock Nacional 30 años, página 102.



La Fuente
El núcleo de La Fuente, formado en el 78. Estuvo integrado básicamente por Uki Tolosa y Coco Romero. Participó de las increíbles reuniones underground, organizadas por Resorte Hornos en la Mutual de Estudiantes Estímulo de Bellas Artes, durante la peor época de la dictadura. Eran fiestas populares ocultas, que contaban con Horacio Fontova, Skay Beilison de los Redonditos, Jorge Durietz, y el staff de la revista El Expreso Imaginario. Allí La Fuente sorprendía a todos con su excitante mezcla de folklore, canción acústica y murga. Sus letras eran poéticas pero de fuerte contenido social. Un hit de aquellas noches era la descripción de cómo van las vacas al matadero, simbolizando a los desaparecidos.
Decía Coco al Expreso" Todo se dio a partir de que empezamos a vivir juntos y salió el ofrecimiento de tocar en MEEBA. Allí tocamos con Edy Rodríguez en percusión y Andrés en flauta. En un principio Andrés era músico invitado, pero en la actualidad está cada vez más integrado con la onda del grupo".
Agrega Uki: " yo a Coco lo conozco hace ocho años. Siempre tuvimos un poco el berretín de tocar juntos, pero nunca se concretaba. La oportunidad surgió cuando se desocupó un lugar en la pensión donde vive Coco; yo no tenía dónde vivir y me fui para allá".
La Fuente se presentó en sociedad en el Centro de Artes y música, en setiembre de ese año.
La banda tardó mucho tiempo en llegar a su primer álbum, aunque tenían preparado material de sobra. "La Fuente", fue editado por ciclo 3, el sello MIA.
Cuenta con "Oh amigos, quiero estar con ustedes", "Dame algo de tu polen" y "La verdad siempre escondida", una metáfora sobre la censura y la represión en pleno régimen militar.
Entre los músicos invitados figuraba el futuro Abuelo de La Nada Daniel Melingo en clarinete, Julio Díaz en charango, Rosendo Martínez en quenas, Daniel Oíl en armonio y Horacio Wainhaus en violoncello.
Decía Claudio Kleiman en El Expreso: "el primer tema es mutante, y ya nos sorprende por el colorido y la afinación de sus voces, el suave devenir de sus melodías. Llega el momento de Dame algo de tu polen, sin exagerar: una de las mejores canciones de amor que escuche últimamente y de Réquiem a la civilización incaica, un largo fresco que cuenta la historia que no aparece en los libros, la de cómo destruyeron la civilización más avanzada del continente.
"En resumen, hacía mucho tiempo que no escuchaba un grupo nuevo realmente distinto, con un mensaje propio y un sonido identificable."
"El grito primal". Su segundo disco. Data de 1983.  En él, se nota una inclinación aún más acentuada hacia los ritmos y climas latinoamericanos. Siempre con los cuidadosos arreglos vocales que eran el sello de la agrupación. Entre los temas incluyen un takirari. "Los duendes peregrinos" es acerca de los chicos que reparten estampitas en los trenes.
El final llega con "¿Dónde fueron los murgueros?", Con la participación de Los Funebreros de San Martín.




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