La Época- espectáculos LA HORA DE LA FUENTE Su recital hizo evidente que Obras les queda chico Por Marcelo Figueras Hay al menos dos formas de hablar de un chico con hambre. Aquella que se esmera en la pintura del corbatudo señor que se viste importado y huele a podrido por encima de su perfume francés “pour homme”, responsable último de que ese pibe no tenga familia y si hambre. Es un modo de ver, uno que nos induce a creer que loa violencia es consecuencia inexorable de la conciencia de la reflexión. Hay una segunda manera. La que sabe del corbatudo señor antes mencionado, pero prefiere detenerse en el “duende peregrino” que reparte estampitas en los trenes. De nada sirve guerrear o luchar en estrados en nombre del humilde si no le abrimos la puerta cuando golpea por pan. Este es el modo de La Fuente. Uno que se hace evidente cuando cantan “no lloro por aquel que sufre/ porque ése lo tiene a Dios/ lloro por el hace sufrir/ porque es muy duro el infierno”. La Fuente llegó al recital d...